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	<title>Just Vegetal &#187; Ecología</title>
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		<title>Nuestro Futuro Robado</title>
		<link>http://www.justvegetal.com/nuestro-futuro-robado/</link>
		<comments>http://www.justvegetal.com/nuestro-futuro-robado/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 06 Sep 2009 17:16:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>justvegetal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Featured]]></category>

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		<description><![CDATA[Nuestro futuro robado. La amenaza de los disruptores endócrinos 04-02-07 Por José Santamarta * http://www.ecoportal.net/content/view/full/66592 Nuestro futuro robado, escrito por Theo Colborn, Dianne Dumanoski y Pete Myers, reunió... <a href="http://www.justvegetal.com/nuestro-futuro-robado/">Read More &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1863" title="feto" src="http://www.justvegetal.com/wp-content/uploads/2009/09/feto.jpg" alt="feto" width="560" height="421" /></p>
<div><span style="font-family: Verdana,Arial,Helvetica,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;"><strong><span style="text-decoration: underline;"> Nuestro futuro robado. La amenaza de los disruptores endócrinos </span></strong></span><br />
<span style="font-size: x-small;">04-02-07 	  	     <em>Por <a href="http://www.ecoportal.net/content/advancedsearch/?SearchText=Jos%C3%A9+Santamarta+%2A&amp;SearchContentClassID%5B%5D=2&amp;SearchContentClassAttributeID%5B%5D=193&amp;SearchSectionID%5B%5D=1&amp;SubTreeArray%5B%5D=211&amp;SubTreeArray%5B%5D=231">José Santamarta *</a></em></span></div>
<p><a href="http://www.ecoportal.net/content/view/full/66592">http://www.ecoportal.net/content/view/full/66592</a></p>
<p align="left"><span style="font-family: Verdana; font-size: x-small;"><strong><em>Nuestro futuro robado, escrito por Theo Colborn, Dianne Dumanoski y Pete Myers, reunió por primera vez las alarmantes evidencias obtenidas en estudios de campo, experimentos de laboratorio y estadísticas humanas, para plantear en términos científicos, pero accesibles para todos, el caso de este nuevo peligro.</em></strong></span></p>
<p>En 1962 el libro de Rachel Carson Primavera silenciosa dio el primer aviso de que ciertos productos químicos artificiales se habían difundido por todo el planeta, contaminando prácticamente a todos los seres vivos hasta en las tierras vírgenes más remotas. Aquel libro, que marcó un hito, presentó pruebas del impacto que dichas sustancias sintéticas tenían sobre las aves y demás fauna silvestre. Pero hasta ahora no se habían advertido las plenas<br />
consecuencias de esta insidiosa invasión, que está trastornando el desarrollo sexual y la reproducción, no sólo de numerosas poblaciones animales, sino también de los seres humanos.</p>
<div></div>
<p>Nuestro futuro robado, escrito por Theo Colborn, Dianne Dumanoski y Pete Myers, reunió por primera vez las alarmantes evidencias obtenidas en estudios de campo, experimentos de laboratorio y estadísticas humanas, para<br />
plantear en términos científicos, pero accesibles para todos, el caso de este nuevo peligro. Comienza allí donde terminaba Primavera silenciosa, revelando las causas primeras de los síntomas que tanto alarmaron a Carson.<br />
Basándose en décadas de investigación, los autores presentan un impresionante informe que sigue la pista de defectos congénitos, anomalías sexuales y fallos de reproducción en poblaciones silvestres,hasta su<br />
origen: sustancias químicas que suplantan a las hormonas naturales, trastornando los procesos normales de reproducción y desarrollo.</p>
<p>Los autores de Nuestro futuro robado repasan la investigación científica que relaciona estos problemas con los &#8220;disruptores endocrinos&#8221;, estafadores químicos que dificultan la reproducción de los adultos y amenazan con graves peligros a sus descendientes en fase de desarrollo. Explican cómo estos contaminantes han llegado a convertirse en parte integrante de nuestra economía industrial, difundiéndose con asombrosa facilidad por toda la<br />
biosfera, desde el Ecuador a los polos. Y estudian lo que podemos y debemos hacer para combatir este omnipresente peligro. Nuestro futuro robado, comoseñala Al Gore, vicepresidente de EE UU y autor del prólogo, es un libro de<br />
importancia trascendental, que nos obliga a plantearnos nuevas preguntas acerca de las sustancias químicas sintéticas que hemos esparcido por toda la Tierra.</p>
<p><strong>Disruptores endocrinos</strong></p>
<p>Un gran número de sustancias químicas artificiales que se han vertido al medio ambiente, así como algunas naturales, tienen potencial para perturbar el sistema endocrino de los animales, incluidos los seres humanos. Entre ellas se encuentran las sustancias persistentes, bioacumulativas y<br />
organohalógenas que incluyen algunos plaguicidas(fungicidas, herbicidas e insecticidas) y las sustancias químicas industriales, otros productos sintéticos y algunos metales pesados.</p>
<p>Muchas poblaciones animales han sido afectadas ya por estas sustancias. Entre las repercusiones figuran la disfunción tiroidea en aves y peces; la disminución de la fertilidad en aves, peces, crustáceos y mamíferos; la<br />
disminución del éxito de la incubación en aves, peces y tortugas; graves deformidades de nacimiento en aves, peces y tortugas; anormalidades metabólicas en aves, peces y mamíferos; anormalidades de comportamiento en<br />
aves; demasculinización y feminización de peces, aves y mamíferos machos; defeminización y masculinización de peces y aves hembras; y peligro para los sistemas inmunitarios en aves y mamíferos.</p>
<p>Los disruptores endocrinos interfieren en el funcionamiento del sistema hormonal mediante alguno de estos tres mecanismos: suplantando a las hormonas naturales, bloqueando su acción o aumentando o disminuyendo sus<br />
niveles. Las sustancias químicas disruptoras endocrinas no son venenos clásicos ni carcinógenos típicos. Se atienen a reglas diferentes. Algunas sustancias químicas hormonalmente activas apenas parecen plantear riesgos de<br />
cáncer.</p>
<p>En los niveles que se encuentran normalmente en el entorno, las sustancias químicas disruptoras hormonales no matan células ni atacan el ADN. Su objetivo son las hormonas, los mensajeros químicos que se mueven constantemente dentro de la red de comunicaciones del cuerpo. Las sustancias<br />
químicas sintéticas hormonalmente activas son delincuentes de la autopista de la información biológica que sabotean comunicaciones vitales. Atracan a los mensajeros o los suplantan. Cambian de lugar lasseñales. Revuelven los<br />
mensajes. Siembran desinformación. Causan toda clase de estragos. Dado que los mensajes hormonales organizan muchos aspectos decisivos del desarrollo, desde la diferenciación sexual hasta la organización del cerebro, las<br />
sustancias químicas disruptoras hormonales representan un especial peligro antes del nacimiento y en las primeras etapas de la vida. Los disruptores endocrinos pueden poner en peligro la supervivencia de especies enteras, quizá a largo plazo incluso la especie humana.</p>
<p>Las pautas de los efectos de los disruptores endocrinos varían de una especie a otra y de una sustancia a otra. Sin embargo, pueden formularse cuatro enunciados generales:</p>
<p>* Las sustancias químicas que preocupan pueden tener efectos totalmente distintos sobre el embrión, el feto o el organismo perinatal que sobre el adulto;</p>
<p>* Los efectos se manifiestan con mayor frecuencia en las crías, que no en el progenitor expuesto;</p>
<p>* El momento de la exposición en el organismo en desarrollo es decisivo para determinar su carácter y su potencial futuro;</p>
<p>* Aunque la exposición crítica tiene lugar durante el desarrollo embrionario, las manifestaciones obvias pueden no producirse hasta la madurez.</p>
<p>La especie humana carece de experiencia evolutiva con estos compuestos sintéticos. Estos imitadores artificiales de los estrógenos difieren en aspectos fundamentales de los estrógenos vegetales. Nuestro organismo es capaz de descomponer y excretar los imitadores naturales de los estrógenos, pero muchos de los compuestos artificiales resisten los procesos normales de descomposición y se acumulan en el cuerpo, sometiendo a humanos y animales a<br />
una exposición de bajo nivel pero de larga duración. Esta pauta de exposición crónica a sustancias hormonales no tiene precedentes en nuestra historia evolutiva, y para adaptarse a este nuevo peligro harían falta milenios, no décadas.</p>
<p>La industria química prefiere pensar que, puesto que ya existen en la naturaleza tantos estrógenos naturales, como la soja, no hay por qué preocuparse por los compuestos químicos sintéticos que interfieren con las hormonas. Sin embargo, es importante tener en cuenta las diferencias que<br />
existen entre los impostores hormonales naturales y los sintéticos. Los imitadores hormonales artificiales suponen un peligro mayor que los compuestos naturales, porque pueden persistir en el cuerpo durante años, mientras que los estrógenos vegetales se pueden eliminar en un día.</p>
<p>Nadie sabe todavía qué cantidades de las sustancias químicas disruptoras endocrinas son necesarias para que representen un peligro para el ser humano. Los datos indican que podrían ser muy pequeñas si la exposición tiene lugar antes del nacimiento. En el caso de las dioxinas, los estudios recientes han demostrado que la exposición a dosis ínfimas es peligrosa.</p>
<p>La mayoría de nosotros portamos varios centenares de sustancias químicas persistentes en nuestro cuerpo, entre ellas muchas que han sido identificadas como disruptores endocrinos. Por otra parte, las portamos en concentraciones que multiplican por varios millares los niveles naturales de<br />
los estrógenos libres, es decir, estrógenos que no están enlazados por proteínas sanguíneas y son, por tanto, biológicamente activos.</p>
<p>Se ha descubierto que cantidades insignificantes de estrógeno libre pueden alterar el curso del desarrollo en el útero; tan insignificantes como una décima parte por billón. Las sustancias químicas disruptoras endocrinas pueden actuar juntas y cantidades pequeñas, aparentemente insignificantes, de sustancias químicas individuales, pueden tener un importante efecto acumulativo. El descubrimiento de que puede haber sustancias químicas que alteran el sistema hormonal en lugares inesperados, incluidos algunos<br />
productos que se consideraban biológicamente inertes como los plásticos, ha puesto en entredicho las ideas tradicionales sobre la exposición.</p>
<p><strong>Efectos en los seres humanos</strong></p>
<p>Los seres humanos se han visto afectados por los disruptores endocrinos. El efecto del DES (dietilestilbestrol), un agente estrogénico, fue un claro aviso. El paradigma del cáncer es insuficiente porque las sustancias químicas pueden causar graves efectos sanitarios distintos del cáncer.</p>
<p>Causa gran preocupación la creciente frecuencia de anormalidades genitales en los niños, como testículos no descendidos (criptorquidia), penes sumamente pequeños e hipospadias, un defecto en el que la uretra que transporta la orina no se prolonga hasta el final del pene. En las zonas de<br />
cultivo intensivo en la provincia de Granada, en donde se emplea el endosulfán y otros plaguicidas, se han registrado 360 casos de criptorquidias. Algunos estudios con animales indican que la exposición a sustancias químicas hormonalmente activas en el periodo prenatal o en la<br />
edad adulta aumenta la vulnerabilidad a cánceres sensibles a hormonas, como los tumores malignos en mama, próstata, ovarios y útero.</p>
<p>Entre los efectos de los disruptores endocrinos está el aumento de los casos de cáncer de testículo y de endometriosis, una dolencia en la cual el tejido que normalmente recubre el útero se desplaza misteriosamente al abdomen, los ovarios, la vejiga o el intestino, provocando crecimientos que causan dolor, copiosas hemorragias, infertilidad y otros problemas.</p>
<p>El signo más espectacular y preocupante de que los disruptores endocrinos pueden haberse cobrado ya un precio importante se encuentra en los informes que indican que la cantidad y movilidad de los espermatozoides de los<br />
varones ha caído en picado en el último medio siglo. El estudio inicial, realizado por un equipo danés encabezado por el doctor Niels Skakkebaek y publicado en el Bristish Medical Journal en septiembre de 1992, descubrió<br />
que la cantidad media de espermatozoides masculinos había descendido un 45 por ciento, desde un promedio de 113 millones por mililitro de semen en 1940 a sólo 66 millones por mililitro en 1990. Al mismo tiempo, el volumen del<br />
semen eyaculado había descendido un 25 por ciento, por lo que el descenso real de los espermatozoides equivalía a un 50 por ciento. Durante este periodo se había triplicado el número de hombres que tenían cantidades extremadamente bajas de espermatozoides, del orden de 20 millones por<br />
mililitro. En España se ha pasado de una media de 336 millones de espermatozoides por eyaculación en 1977 a 258 millones en 1995. El descenso amenaza la capacidad fertilizadora masculina. De continuar la tendencia<br />
actual, dentro de 50 años los hombres podrían ser incapaces de reproducirse de forma natural, teniendo que depender de las técnicas de inseminación artificial o de la fecundación in vitro.</p>
<p>La exposición prenatal a sustancias químicas imitadoras de hormonas puede estar exacerbando también el problema médico más común que afecta a los hombres al envejecer: el crecimiento doloroso de la glándula prostática, que dificulta la excreción de orina y a menudo requiere intervención quirúrgica. En los países occidentales, el 80 por ciento de los hombres muestran signos de esta dolencia a los 70 años, y el 45 por ciento de los hombres padecen un<br />
grave crecimiento de la glándula. En las dos últimas décadas se ha producido un espectacular aumento de esta dolencia.</p>
<div>
<div><img src="http://www.ecoportal.net/var/ecoportal_net/storage/images/objetos_relacionados/283_2_2/1061040-1-esl-ES/283_2_2.jpg" alt="" /></div>
</div>
<p>La experiencia del DES y los estudios con animales sugieren también una vinculación entre las sustancias químicas disruptoras endocrinas y varios problemas de reproducción en las mujeres, especialmente abortos, embarazos ectópicos y endometriosis. La endometriosis afecta hoy a cinco millones de mujeres estadounidenses. A principios de siglo la endometriosis era una enfermedad prácticamente desconocida. Las mujeres que padecen endometriosis tienen niveles más elevados de PCBs en la sangre que las mujeres que no la padecen. Diferentes estudios coinciden en señalar que entre el 60 y el 70<br />
por ciento de los embarazos se malogran en la fase embrionaria inicial y otro 10 por ciento termina en las primeras semanas por un aborto espontáneo.</p>
<p>Pero la tendencia sanitaria más alarmante con diferencia para las mujeres es la creciente tasa de cáncer de mama, que es el cáncer femenino más común. Desde 1940, en los albores de la era química, las muertes por cáncer de mama<br />
han aumentado en EE UU en un 1 por ciento anual, y se ha informado de incrementos semejantes en otros países industrializados.</p>
<p><strong>Industria química</strong></p>
<p>Nuestro futuro robado abre un nuevo horizonte, que muy probablemente concluya con nuevos tratados internacionales, al igual que sucedió con los<br />
CFCs que agotan la capa de ozono, y a pesar de la oposición de las industrias químicas. Actualmente pueden encontrarse en el mercado unas 100.000 sustancias químicas sintéticas. Cada año se introducen 1.000 nuevas<br />
sustancias, la mayoría sin una verificación y revisión adecuadas. En el mejor de los casos, las instalaciones de verificación existentes en el mundo pueden someter a prueba únicamente a 500 sustancias al año. En realidad, sólo una pequeña parte de esta cifra es sometida realmente a prueba. Ya se han identificado 51 productos químicos que alteran el sistema hormonal, perose desconocen los posibles efectos hormonales de la gran mayoría. Uno de los aspectos más inquietantes de los disruptores endocrinos es que algunos de<br />
sus efectos se producen con dosis muy bajas.</p>
<p>Las normas actuales que regulan la comercialización de productos químicos sintéticos se han desarrollado sobre la base del riesgo de cáncer y de graves taras de nacimiento y calculan estos riesgos a un varón adulto de unos 70 kilogramos de peso. No toman en consideración la vulnerabilidad especial de los niños antes del nacimiento y en las primeras etapas de vida, y los efectos en el sistema hormonal. Las normas oficiales y los métodos de prueba de la toxicidad evalúan actualmente cada sustancia química por sí misma. En el mundo real, encontramos complejas mezclas de sustancias químicas. Nunca hay una sola. Los estudios científicos muestran con claridad que las sustancias químicas pueden interactuar o pueden actuar juntas para producir un efecto superior al que producirían individualmente (sinergia). Las leyes actuales ignoran estos efectos aditivos o interactivos.</p>
<p>Los fabricantes utilizan las leyes sobre secretos comerciales para negar al público el acceso a la información sobre la composición de sus productos. En tanto los fabricantes no coloquen unas etiquetas completas en sus productos,<br />
los consumidores no tendrán la información que necesitan para protegerse de productos hormonalmente activos. En algunos casos, las sustancias químicas pueden descomponerse en sustancias que plantean un peligro mayor que la sustancia química original.</p>
<p>La industria química trata de desacreditar las conclusiones de Nuestro futuro robado, al igual que hasta hace poco hizo con los CFCs, o como las campañas de la industria del tabaco negando la relación entre el hábito de fumar y el cáncer de pulmón. La Chemical Manufacturers Association, entidad que agrupa a las mayores multinacionales de la industria química, el Chlorine Chemistry Council, el American Plastics Council, la Society of the Plastics Industry y la American Crop Protection Association (los grandes<br />
fabricantes de plaguicidas), han recolectado grandes cantidades de dinero entre sus asociados para lanzar una campaña contra el libro Nuestro futuro robado. Cuando en 1962 se publicó el libro de Rachel Carson Primavera<br />
silenciosa (Silent Spring), la revista de la Chemical Manufacturers Association tituló la reseña del libro &#8220;Silence, Miss Carson&#8221;. La industria del cloro, agrupada en el Chlorine Council, que agrupa a empresas como DuPont, Dow, Oxychem y Vulcan, gasta anualmente en Estados Unidos 150 millones de dólares (más de 20 mil millones de pesetas) en campañas de imagen y de intoxicación informativa. En España la empresa encargada por los fabricantes de PVC de intoxicar a la opinión pública es la Burson-Marsteller.</p>
<p>Treinta y cinco años después la misma industria que casi acaba con el ozono, que ocasionó el accidente de Bhopal y que fabrica miles de sustancias tóxicas, se enfrenta al desafío de Nuestro futuro robado. Las empresas Burson-Marsteller, Edelman y Hill &amp; Knowlton, dedicadas al lavado de imagen de la industria del tabaco, de dictadores, del PVC y de empresas contaminantes, muchas de ellas del sector químico, realizan campañas de intoxicación contra los científicos, periodistas y las organizaciones no gubernamentales, tratando de impedir, o al menos reducir, los efectos de libros como Nuestro futuro robado y decenas de estudios científicos,informes y artículos sobre los efectos de las sustancias químicas que actúan como disruptores endocrinos.</p>
<p>Una buena prueba de lo acertadas que son las conclusiones del libro Nuestro futuro robado es que el gobierno de Estados Unidos gastó de 20 a 30 millones de dólares en 400 proyectos para analizar los efectos de las sustancias<br />
químicas en el sistema endocrino. El objetivo de la Agencia de Medio Ambiente (EPA) de EE UU es desarrollar toda una estrategia para investigar y someter a prueba 600 plaguicidas y 72.000 sustancias químicas sintéticas de uso comercial en Estados Unidos, al objeto de analizar sus efectos como<br />
posibles disruptores endocrinos. La National Academy of Sciences de Estados Unidos ha emprendido un amplio estudio para profundizar en los peligros de los disruptores endocrinos. Raro es el mes que no se publica algún artículo<br />
en las más prestigiosas revistas científicas confirmando y profundizando los peligros de las sustancias químicas.</p>
<p>El mercado mundial de plaguicidas representó unos 2 millones de toneladas en 1999, e incluía 1.600 sustancias químicas. El consumo mundial continúa creciendo. Los plaguicidas son una clase especial de sustancias químicas por cuanto son biológicamente activas por diseño y se dispersan intencionadamente en el entorno. Hoy en día se usan en Estados Unidos 30 veces más plaguicidas sintéticos que en 1945. En este mismo periodo, el<br />
poder biocida por kilogramo de las sustancias químicas se ha multiplicado por 10. El 35 por ciento de los alimentos consumidos tienen residuos de plaguicidas detectables. Los métodos de análisis, sin embargo, sólo detectan un tercio de los más de 600 plaguicidas en uso. La contaminación de los<br />
alimentos por plaguicidas es a menudo muy superior en los países en desarrollo.</p>
<p><strong>Recuperar Nuestro futuro robado</strong></p>
<p>Defendernos de este riesgo requiere la acción en varios frentes con la intención de eliminar las nuevas fuentes de disrupción endocrina y minimizar la exposición a contaminantes que interfieren el sistemahormonal y que<br />
ahora están en el ambiente. Para ello se requerirá mayor investigación científica; rediseño de las sustancias químicas, de los procesos de producción y de los productos por las empresas; nuevas políticas gubernamentales; y esfuerzos personales para protegernos a nosotros y a nuestras familias. La agricultura ecológica, sin plaguicidas y otras<br />
sustancias químicas, es una alternativa sostenible y viable.</p>
<p>Con 100.000 sustancias químicas sintéticas en el mercado en todo el mundo y 1.000 nuevas sustancias más cada año, hay poca esperanza de descubrir su suerte en los ecosistemas o sus efectos para los seres humanos y otros seres vivos hasta que el daño está hecho. Es necesario reducir el número de sustancias químicas que se usan en un producto determinado y fabricar y comercializar sólo las sustancias químicas que puedan detectarse fácilmente<br />
con la tecnología actual y cuya degradación en el medio ambiente se conozca.</p>
<p>Estas sustancias no han alterado la huella genética básica que subyace a nuestra humanidad. Elimínense los disruptores de la madre y del útero y los mensajes químicos que guían el desarrollo podrán llegar de nuevo sin obstáculos. Pero la protección de la próxima generación de los disruptores endocrinos requerirá una vigilancia de años e incluso décadas, porque las dosis que llegan al feto dependen no sólo de lo que ingiere la madre durante el embarazo, sino también de los contaminantes persistentes acumulados en la grasa corporal hasta ese momento de su vida. Las mujeres transfieren esta reserva química acumulada durante décadas a sus hijos durante la gestación y durante la lactancia.</p>
<p>El sistema actual da por supuesto que las sustancias químicas son inocentes hasta que se demuestre lo contrario. El peso de la prueba debe actuar del modo contrario, porque el enfoque actual, la presunción de inocencia, una y<br />
otra vez ha hecho enfermar a las personas y ha dañado a los ecosistemas. Las pruebas que surgen sobre las sustancias químicas hormonalmente activas deben utilizarse para identificar a aquellas que plantean el mayor riesgo y para<br />
eliminarlas del mercado. Cada nuevo producto debe someterse a esta prueba antes de que se le permita salir al mercado. La evaluación del riesgo se utiliza ahora para mantener productos peligrosos en el mercado hasta que se<br />
demuestre que son culpables. Las políticas internacionales y nacionales se deben basar en el principio de precaución.</p>
<p>Una política adecuada para reducir la amenaza de las sustancias químicas que alteran el sistema hormonal requiere la prohibición inmediata de plaguicidas<br />
como el endosulfán y el metoxicloro, fungicidas como la vinclozolina, herbicidas como la atrazina, los alquilfenoles, los ftalatos y el bisfenol-A. Para evitar la generación de dioxinas se requiere la eliminación progresiva del PVC, el percloroetileno, todos los plaguicidas clorados, el<br />
blanqueo de la pasta de papel con cloro y la incineración de de residuos.</p>
<p><strong>Sustancias químicas de efectos disruptores sobre el sistema endocrino</strong></p>
<p>Entre las sustancias químicas de efectos disruptores sobre el sistema endocrino figuran:</p>
<p>* las dioxinas y furanos, que se generan en la producción de cloro y compuestos clorados, como el PVC o los plaguicidas organoclorados, el blanqueo con cloro de la pasta de papel y la incineración de residuos.</p>
<p>* los PCBs, actualmente prohibidos. Las concentraciones en tejidos humanos han permanecido constantes en los últimos años aun cuando la mayoría de los países industrializados pusieron fin a la producción de PCBs hace más de una década, porque dos tercios de los PCBs producidos en todas las épocas continúan en uso en transformadores u otros equipos eléctricos y, por consiguiente, pueden ser objeto de liberación accidental. A medida que van ascendiendo en la cadena alimentaria, la concentración de PCBs en los tejidos animales puede aumentar hasta 25 millones de veces.</p>
<p>* numerosos plaguicidas, algunos prohibidos y otros no, como el DDT y sus productos de degradación, el lindano, el metoxicloro (autorizado en España), piretroides sintéticos, herbicidas de triazina, kepona, dieldrín, vinclozolina, dicofol y clordano, entre otros.</p>
<p>* el plaguicida endosulfán, de amplio uso en la agricultura española, a pesar de estar prohibido en numerosos países.</p>
<p>* el HCB (hexaclorobenceno), empleado en síntesis orgánicas, como fungicida para el tratamiento de semillas y como preservador de la madera.</p>
<p>* los ftalatos, utilizados en la fabricación de PVC. El 95 por ciento del DEHP (di(2etilexil)ftalato) se emplea en la fabricación del PVC.</p>
<p>* los alquilfenoles, antioxidantes presentes en el poliestireno modificado y en el PVC, y como productos de la degradación de los detergentes. El p-nonilfenol pertenece a la familia de sustancias químicas sintéticas llamadas alquilfenoles. Los fabricantes añaden nonilfenoles al<br />
poliestireno y al cloruro de polivinilo (PVC), como antioxidante para que estos plásticos sean más estables y menos frágiles. Un estudio descubrió que la industria de procesamiento y envasado de alimentos utilizaba PVC que<br />
contenían alquilfenoles. Otro informaba del hallazgo de contaminación por nonilfenol en agua que había pasado por cañerías de PVC. La descomposición de sustancias químicas presentes en detergentes industriales, plaguicidas y productos para el cuidado personal pueden dar origen asimismo a nonilfenol.</p>
<p>* el bisfenol-A, de amplio uso en la industria agroalimentaria (recubrimiento interior de los envases metálicos de estaño) y por parte delos dentistas (empastes dentarios). Uno de los investigadores pioneros sobre<br />
los efectos del bisfenol-A es el médico español Nicolás Olea. <a href="http://www.ecoportal.net/" target="_self">www.ecoportal.net</a></p>
<p><em>Referencias</em></p>
<p><em>* T. Colborn, Dianne Dumanoski, y John Peterson Myers&#8221;,Our Stolen Future&#8221; (New York: Penguin Books, 1996). Edición en castellano: Nuestro futuro robado, de Theo Colborn, Dianne Dumanoski y Pete Myers (1997); Ecoespaña y Gaia-Proyecto 2050, Madrid. </em></p>
<p><em>* T. Colborn y C. Clement, eds.(1992). &#8220;Chemically Induced Alterations in Sexual and Functional Development: The Wildlie-Human Connection&#8221;, Princeton Scientific Publishing, Princeton, New Jersey. </em></p>
<p><em>* T. Colborn, F. vom Saal y A. Soto (1993) &#8220;Developmental Effects of Endocrine-Disrupting Chemicals in Wildlife and Humans&#8221;, Environmental Health Perspectives 101:378-84. </em></p>
<p><em>* L. Gray y J. Ostby (1995) &#8220;In utero 2,3,7,8</em><br />
<em>Tetrachlorodibenzo-p-dioxin (TCDD) Alters Reproductive Morphology and Function in Female Rat Offspring&#8221;, Toxicology and Applied Pharmacology. </em></p>
<p><em>* L. Gray, W. Kelce, E. Monosson, J. Ostby y L. Birnbaum (1995) &#8220;Exposure to TCDD During Development Permanently Alters Reproductive Function in Male Long</em><em>Evans Rats and Hamsters: Reduced Ejaculated Epididymal</em><br />
<em>Sperm Numbers and Sex Accessory Gland Weights in Offspring with Normal Androgenic Status&#8221;, Toxicology and Applied Pharmacology, 131:108-18. </em></p>
<p><em>* A. Krishnan, P. Stathis, S. Permuth, L. Tokes y D. Feldman (1993) &#8220;Bisphenol-A: An Estrogenic Substance is Released from Polycarbonate Flasks During Autoclaving&#8221;, Endocrinology 132(8):2279-86. </em></p>
<p><em>* J. Brotons, M. Olea-Serrano, M. Villalobos</em>, <em>V. Pedraza y N. Olea (1995) &#8220;Xenoestrogens Released from Lacquer Coatings in Food Cans&#8221;, Environmental Health Perspectives 103(6):608-12. </em></p>
<p><em>* E. Carlsen, A. Giwercman, N. Keiding y N. Skakkebaek (1992) &#8220;Evidence for Decreasing Quality of Semen During Past 50 Years&#8221;, British Medical Journal 305:609-13. </em></p>
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<p><em>* Irvine et al. (1996). &#8220;Evidence of deteriorating semen quality in the United Kingdom: birth cohort study in 577 men</em><em>in Scotland over 11 years&#8221;. British Medical Journal 312: 467-471. </em></p>
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<p><em>* Soto, A.M., K.L. Chung, and C. Sonnenschein (1994). &#8220;The pesticides endosulfan, toxaphene, and dieldrin have estrogenic effects on human estrogen-sensitive cells. Environmental Health Perspectives 102:380-383. </em></p>
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<p><em>* A. Soto, H. Justica, J. Wray y C. Sonnenschein (1991) &#8220;p-Nonylphenol: A Estrogenic Xenobiotic Released from &#8220;Modified&#8221; Polystyrene&#8221;, Environmental Health Perspectives 92:167-73. </em></p>
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<em>Forum for Applied Research and Public Policy, Otoño 1998. </em></p>
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<p><em>* Japan Studies Drop in Sperm Counts, Nature, 29 Octubre 1998. </em><em>* Colin Macilwain&#8221;US Panel Split on Endocrine Disruptors&#8221; Nature, 29 Octubre 1998</em></p>
<p><em>* José Santamarta. &#8211; Revisor y coeditor de la edición en castellano del libro Nuestro Futuro Robado, director de Gaia y de la edición en castellano de la revista World Watch.</em><br />
<em>Mas información: <a href="http://www.nodo50.org/worldwatch" target="_self">http://www.nodo50.org/worldwatch</a></em></p>
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		<title>Ecología Profunda</title>
		<link>http://www.justvegetal.com/ecologia-profunda/</link>
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		<pubDate>Tue, 23 Jun 2009 08:20:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>justvegetal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Vegetarianismo & Defensa Animal]]></category>
		<category><![CDATA[amor universal]]></category>
		<category><![CDATA[espiritual]]></category>
		<category><![CDATA[gaia]]></category>
		<category><![CDATA[naturaleza]]></category>

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		<description><![CDATA[ECOLOGÍA PROFUNDA por Bill Devall y George Sessions publicado en: http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=202 Vivir como si la Naturaleza importara El término &#8220;Ecología Profunda&#8221; fue acuñado por Arne Naess y se... <a href="http://www.justvegetal.com/ecologia-profunda/">Read More &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>ECOLOGÍA PROFUNDA<img class="alignright size-full wp-image-606" title="paisaje" src="http://justvegetal.files.wordpress.com/2009/06/paisaje.jpg" alt="paisaje" width="495" height="371" /></p>
<p>por Bill Devall y George Sessions</p>
<p>publicado  en:</p>
<p><a href="http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=202">http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=202</a></p>
<p>Vivir  como si la Naturaleza importara</p>
<p>El término &#8220;Ecología Profunda&#8221; fue  acuñado por Arne Naess y se refiere a un<br />
enfoque profundo y espiritual sobre  la naturaleza, el que se deriva de una<br />
apertura más sensitiva hacia nosotros  mismos y hacia la vida que nos rodea. La<br />
esencia de la ecología profunda  brota, pues, naturalmente, del hecho de<br />
preguntarnos en profundidad sobre la  vida humana, la sociedad y la naturaleza.</p>
<p>La ecología profunda es mucho  más que una aproximación fragmentaria a los<br />
problemas medioambientales, una  aproximación que intenta articular una visión<br />
religiosa y filosófica  comprehensiva sobre el mundo. Sus fundamentos hay que<br />
buscarlos en aquellas  intuiciones y experiencias con respecto a nosotros mismos<br />
y a la naturaleza  que surgen espontáneamente de la conciencia ecológica junto a<br />
ciertas  visiones naturales sobre la política y la sociedad.</p>
<p>La mayor parte de sus  temas de interés son los tópicos que han preocupado a la<br />
filosofía y a la  religión de todos los tiempos. ¿Qué significa ser un individuo<br />
único? ¿Cómo  puede el ser individual conservar y potenciar su singularidad sin<br />
dejar de  participar en un sistema global en el que no existe discontinuidad<br />
entre el  ser y el otro? Una perspectiva verdaderamente ecológica puede conducir<br />
a  aquello que Theodore Roszac denomina &#8220;el despertar de una totalidad que  es<br />
algo más que la suma de sus partes. El espíritu de tal disciplina es,  pues,<br />
contemplativo y terapéutico.&#8221;</p>
<p>La conciencia ecológica y la  ecología profunda se hallan en abierta<br />
contradicción con la visión del mundo  imperante en las sociedades<br />
tecnocrático-industriales que consideran que los  seres humanos estamos aislados<br />
y separados y que debemos ejercer nuestro  poder sobre el resto de la creación.<br />
Esta visión del ser humano como una  especie superior que se halla separada de la<br />
naturaleza es una manifestación  de un patrón cultural que ha venido obsesionando<br />
a la cultura occidental  desde hace miles de años, el concepto de &#8220;dominio&#8221;: el<br />
dominio de la  humanidad sobre la naturaleza, de lo masculino sobre lo femenino,<br />
de los  ricos y los poderosos sobre los pobres, y, en suma, de la cultura<br />
occidental  sobre la cultura oriental.</p>
<p>La conciencia ecológica profunda, por su  parte, nos permite ir más allá de estas<br />
ilusiones erróneas y peligrosas.  Según la ecología profunda, el estudio de<br />
nuestro lugar en el planeta Tierra  nos obliga a reconocernos como parte de una<br />
totalidad orgánica. Pero ir más  allá de la estrecha visión<br />
científico-materialista de la realidad nos obliga  a fundir sus aspectos<br />
materiales y espirituales. Los líderes intelectuales  más destacados de la visión<br />
del mundo imperante han tendido a considerar a la  religión como una &#8220;mera<br />
superstición&#8221; y, en consecuencia, han subrayado la  subjetividad de las antiguas<br />
prácticas espirituales y de la iluminación. La  conciencia ecológica profunda,<br />
por su parte, constituye la búsqueda de una  conciencia y de un estado de ser más<br />
objetivo mediante un cuestionamiento  activo profundo, un proceso meditativo y un<br />
estilo de vida.</p>
<p>En el  contexto de las diferentes tradiciones espirituales -cristianismo,<br />
budismo,  taoísmo e iglesia nativa americana, por ejemplo- son muchas las<br />
personas que  se han planteado en profundidad estos interrogantes y que han<br />
cultivado la  conciencia ecológica y, si bien estas tradiciones difieren en<br />
muchos  aspectos, todas ellas coinciden, sin embargo, en lo que respecta a  los<br />
principios fundamentales de la ecología profunda.</p>
<p>El filósofo  australiano Warwick Fox ha expresado sucintamente que la intuición<br />
central de  la ecología profunda &#8220;es la idea de que no podemos establecer  ninguna<br />
división ontológica definitiva en el campo de la existencia. En la  realidad no<br />
existe ninguna diferencia radical entre el dominio humano y el  dominio no<br />
humano&#8230; mientras sigamos percibiendo este tipo de fronteras no  alcanzaremos a<br />
comprender qué cosa es la conciencia ecológica  profunda.&#8221;</p>
<p>A partir de esta intuición fundamental característica de la  conciencia ecológica<br />
profunda, Arne Naess ha desarrollado dos &#8220;normas  últimas&#8221; -dos intuiciones que<br />
no se derivan de ningún otro principio o  intuición- a las que sólo puede<br />
accederse mediante un proceso de  cuestionamiento que nos revela la importancia<br />
del nivel filosófico y  religioso. Estas intuiciones, sin embargo, no pueden ser<br />
verificadas mediante  la metodología de la ciencia moderna, basada en premisas<br />
mecanicistas y en  una definición excesivamente estrecha de los datos. Se trata<br />
de &#8220;la  autorrealización y la igualdad biocéntrica&#8221;.</p>
<p>Autorrealización:<br />
La  norma de la autorrealización propuesta por la ecología profunda  está<br />
relacionada con las grandes tradiciones espirituales de la mayor parte  de las<br />
religiones del mundo y trasciende la noción occidental moderna que  define al ser<br />
como un ego aislado cuyo impulso primario estriba en la  gratificación hedonista<br />
o en una idea muy limitada de salvación individual en  esta vida o la siguiente.<br />
El crecimiento y el desarrollo espiritual comienza  cuando dejamos de concebirnos<br />
y de vernos a nosotros mismos como egos  aislados que se hallan en oposición y<br />
nos abrimos a la identificación con  otros seres humanos, comenzando por nuestra<br />
propia familia y siguiendo con  nuestros amigos hasta terminar abrazando a toda<br />
la especie humana. Sin  embargo, la ecología profunda va un paso más allá de esta<br />
identificación con  la humanidad y subraya también la necesidad de llegar a<br />
identificarse con el  mundo no humano. Debemos, pues, aprender a mirar más allá<br />
de las creencias y  presupuestos de nuestra sociedad contemporánea, más allá de<br />
la sabiduría  convencional de nuestra época y lugar, y esto sólo puede lograrse<br />
mediante un  proceso meditativo de cuestionamiento profundo. Sólo de este modo<br />
podremos  alcanzar la plena madurez de nuestra personalidad y de  nuestra<br />
singularidad.</p>
<p>Una sociedad nutricia y no dominante puede  resultar sumamente útil en el<br />
&#8220;trabajo real&#8221; de llegar a convertirnos en  personas íntegras. Este &#8220;trabajo<br />
real&#8221; puede ser definido simbólicamente como  la realización del &#8220;ser en el<br />
Ser&#8221;(entendiendo por &#8220;Ser&#8221; la totalidad  orgánica) y también podríamos resumir en<br />
una frase el proceso del pleno  desarrollo del ser diciendo: &#8220;Yo no puedo<br />
salvarme mientras no lo hagan todos  los individuos&#8221;, (y entendiendo aquí por<br />
individuo no sólo al individuo  humano sino -además de toda la humanidad- a las<br />
ballenas, los osos pardos,  los ecosistemas de los bosques húmedos, las montañas,<br />
los ríos y el más  diminuto de los miocrobios).</p>
<p>Igualdad biocéntrica:<br />
La intuición de  la igualdad biocéntrica afirma que todas las cosas tienen el<br />
mismo derecho a  vivir, crecer y alcanzar sus propias formas individuales de<br />
expresión y  autorrealización dentro del marco superior de la Autorrealización.<br />
Esta  intuición básica se resume en la idea de que todos los organismos y<br />
entidades  que pueblan la ecosfera participan de la misma totalidad<br />
interrelacionada y  que, por consiguiente, tienen el mismo valor intrínseco.</p>
<p>Este concepto de  igualdad biocéntrica está estrechamente relacionado con la<br />
noción de  Autorrealización omni-inclusiva en el sentido de que, si dañamos a  la<br />
naturaleza, en realidad nos estamos dañando a nosotros mismos. Desde este  punto<br />
de vista, todo está interrelacionado y no existe frontera alguna. Pero,  en la<br />
medida en que percibimos las cosas en tanto que entidades u  organismos<br />
individuales, esta intuición nos conduce a respetar a todos los  individuos<br />
-humanos y no humanos &#8211; como parte de la totalidad sin sentir la  necesidad de<br />
establecer un orden jerárquico entre las distintas especies que  se halle<br />
coronado por el ser humano.</p>
<p>Las implicaciones prácticas de  esta intuición, o de esta norma, nos invitan a<br />
vivir causando el menor  impacto posible sobre las otras especies y sobre el<br />
planeta en general.  Entonces veremos otro de los aspectos de este principio<br />
fundamental: simple  en medios y rico en objetivos.</p>
<p>En tanto que individuos y comunidades  humanas tenemos necesidades vitales que<br />
van mucho más allá de la satisfacción  de nuestras necesidades básicas -como el<br />
alimento y el abrigo, por ejemplo-  necesidades entre las que se incluyen también<br />
el amor, el juego, la expresión  creativa, la relación con un determinado paisaje<br />
(o con el conjunto de la  naturaleza), la relación íntima con los demás seres<br />
humanos y la necesidad  vital del desarrollo espiritual para llegar a devenir<br />
seres humanos  maduros.</p>
<p>Es muy probable que nuestras necesidades vitales materiales sean  mucho menores<br />
de lo que generalmente creemos. La abrumadora publicidad de las  sociedades<br />
tecnocrático-industriales alimenta falsas necesidades y deseos  destructivos que<br />
sólo sirven para aumentar la productividad y el consumo, lo  cual, de hecho, no<br />
hace sino impedirnos afrontar de manera directa, objetiva  y desde el principio,<br />
la necesidad de llevar a cabo un &#8220;trabajo real&#8221; de  crecimiento y maduración<br />
espiritual.</p>
<p>La mayor parte de las personas no  se sienten partícipes de las ideas propugnadas<br />
por la ecología profunda, pero  reconocen, sin embargo, nuestra necesidad vital -<br />
y, en realidad, la  necesidad vital que tiene toda forma de vida- de vivir en un<br />
entorno natural  de calidad, generando la menor cantidad posible de residuos<br />
tóxicos, evitando  la contaminación nuclear, el smog y la lluvia ácida y<br />
manteniendo los  suficientes bosques como para poder permanecer en contacto con<br />
nuestras  fuentes, con los ritmos naturales y con el flujo del tiempo y  el<br />
espacio.</p>
<p>Las normas últimas propuestas por la ecología profunda se  apoyan en una visión<br />
de la naturaleza, de la realidad y del lugar que  ocupamos como individuos<br />
(múltiples en la unidad) en el esquema global de las  cosas. Dichos principios no<br />
pueden ser abordados de un modo meramente  intelectual sino que tan sólo pueden<br />
ser aprehendidos experiencialmente. El  cuadro que presentamos a continuación<br />
resume la diferencia existente entre la  visión del mundo predominante en nuestra<br />
sociedad y la visión que nos propone  la ecología profunda.</p>
<p>Visión del mundo predominante  Ecología profunda<br />
Dominio sobre la Naturaleza. Ar<img class="alignleft size-full wp-image-608" title="pelicanos" src="http://justvegetal.files.wordpress.com/2009/06/pelicanos.jpg" alt="pelicanos" width="292" height="320" />monía con la  Naturaleza.<br />
Entorno natural como fuente de provecho. Toda forma natural tiene  valor<br />
intrínseco/igualdad biocéntrica.<br />
Crecimiento económico/material en  pos del crecimiento de la población.<br />
Necesidades materiales simples (los  objetivos materiales se hallan supeditados a<br />
la meta superior de la  autorrealización).<br />
Creencia de que los recursos son inagotables Bienes  terrenales finitos<br />
Progreso y soluciones de carácter exclusivamente  tecnológico Tecnología<br />
adecuada, ciencia no-dominante<br />
Consumismo Hacer con  lo suficiente,  reciclaje</p>
<p>Extractado por Farid  Azael de<br />
Trascender el Ego<br />
Editado por Roger Walsh y Frances  Vaughan<br />
Kairós.</p>
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		<title>El Teatro Antropomorfo</title>
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		<pubDate>Sat, 02 May 2009 18:15:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>justvegetal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Vegetarianismo & Defensa Animal]]></category>
		<category><![CDATA[derechos animales]]></category>
		<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[paradigma]]></category>
		<category><![CDATA[sentimientos]]></category>

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		<description><![CDATA[El Teatro Antropomorfo Ecología Profunda y el Nuevo Paradigma de EVU News, número 3 /1997 &#8211; English Escrito por : Alexandra Elizabeth Brichacek, el 14 de mayo de... <a href="http://www.justvegetal.com/el-teatro-antropomorfo/">Read More &#187;</a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h1>El Teatro Antropomorfo</h1>
<h3>Ecología Profunda y el Nuevo Paradigma</h3>
<p><a href="http://www.euroveg.eu/evu/english/news/news973/index.html"><span style="font-family:Helvetica,Arial;"><strong>de EVU News, número 3 /1997</strong></span></a> &#8211; <em><a href="http://www.euroveg.eu/evu/english/news/news973/anthropo.html">English</a></em></p>
<table style="height:118px;" border="0" cellpadding="5" width="538">
<tbody>
<tr>
<td><em>Escrito por :  Alexandra Elizabeth Brichacek, el 14 de mayo de 1997, que se graduará este diciembre en Ciencias Biológicas en el Holy Names College (Oakland, California).  Piensa graduarse obteniendo un master en biología marina.  Este informe se escribió para su clase de último año.</em><strong>Espero pasar por este mundo sólo una vez; por eso, cualquier cosa buena que pueda hacer, o cualquier bondad que pueda mostrar hacia cualquier criatura, lo haré ahora mismo; que no lo retrase ni lo descuide, que no pasaré por aquí otra vez.&#8217;- Anónimo</strong></td>
<td align="center"><em><br />
</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&#8220;El teatro antropomorfo:  veamos el antropomorfismo en la vida diaria. ¡Los animales tienen sentimientos!  ¡Los animales piensan!  ¡Los animales razonan!&#8221;  ¿Piensa Ud. que esto es algo propio de un periódico sensacionalista?  ¿Los animales se parecen a los humanos?  De ningún modo, pensaría uno.  Pero el antropomorfismo y el antropocentrismo sí existen ecológicamente en la vida de hoy.  La ecología profunda describe la idea de situar a todas las criaturas que viven en el planeta, viviendo en mundos paralelos, como hilos separados pero iguales en la red de la vida.  Este concepto de &#8220;separados pero iguales&#8221; es un tema corriente que define el paradigma que se presenta hoy.  Este informe definirá lo que significan un paradigma y una desviación de paradigma, y el paradigma que existe y emerge con respeto a los animales y su estado de &#8220;separados pero iguales&#8221;.</p>
<p>La palabra paradigma viene del griego &#8220;paradeigma&#8221;, que significa &#8220;modelo, ejemplo&#8221; (Barker: p. 31).  En esta clase, examinamos y creamos varias definiciones diferentes de un paradigma, que unos individuos en la clase definieron según sus propias interpretaciones.  Thomas Kuhn en &#8220;Estructura de la Revolución Científica&#8221; definió un paradigma como &#8220;ejemplos aceptados de verdaderas prácticas científicas; ejemplos que incluyen la ley, la teoría, la aplicación, y la instrumentación que juntas proveen los modelos&#8221;.  Aunque hay otras definiciones de un paradigma, ésta es la que usaré para este informe.</p>
<p>Una desviación de paradigma ocurre cuando asunciones, reglas y prácticas que afectan el tejido mismo de la vida cambian.  Barker define una desviación de paradigma como &#8220;un cambio a un nuevo juego, unas nuevas reglas&#8221; (Barker; p. 37).  Los paradigmas no sólo se reemplazan sino que también se solapan.  Una desviación de paradigma que ocurre hoy en día es el modo en que los humanos piensan sobre los animales.  La mayoría comen una chuleta o una hamburguesa y sólo &#8220;ven&#8221; la carne como algo que viene de una bandeja de plástico, envuelta herméticamente, y etiquetada.  O miran un documental de La Sociedad Geográfica sobre los animales en su estado salvaje, y después admiran esa chaqueta de piel en la vitrina de Neiman Marcus.  No saben de dónde viene la comida que comen o de las penas que sufren los animales en la maquinaria de la industria alimentaria.  Los animales no humanos se ven como objetos que el Hombre puede tratar como le convenga.  &#8220;Cada vez que dañamos la naturaleza, nos cortamos un pedazo de nuestra carne misma.  Cuando forzamos a criaturas tales como las tortugas de mar, los cóndores, y los elefantes al peligro de extinción, inevitablemente nos brutalizamos a nosotros mismos en el proceso (Nollman; p. 4).  Cuando nos brutalizamos, destruimos los hilos delicados en la red de la vida, pedazo a pedazo.  Mi tesis es que el animal humano debe reconocer que los animales no humanos que comparten este planeta con nosotros son más que meros objetos.</p>
<p>Enfrentados a la situación del hambre o de comer el bello ciervo de la colina, la mayoría de la gente escogería que muriera &#8220;Bambi&#8221;.  Este sentimiento es popular porque los humanos piensan que los animales no sienten nada.  Pero hay evidencias recogidas por Masson y McCarthy que apoyan la teoría de que los animales sí sienten dolor.  Los sentimientos que muestran los animales son el temor, la esperanza, el terror, las pesadillas, el amor, la amistad, la tristeza, el llanto, la alegría, la rabia, la dominancia, la crueldad, la compasión, el altruismo (el ser un héroe y poner adelante de los suyos los sentimientos de los demás), la vergüenza, el dolor, y la turbación.  Unos ejemplos de su libro son:</p>
<p><strong>l TEMOR </strong> Una cabra aterrorizada, informa el biólogo Douglas Chadwick, aplana sus orejas, sacude la lengua sobre los labios, se agacha y levanta la cola (p. 49).</p>
<p><strong>2. LA AMISTAD</strong> Aunque es raro, los animales salvajes han sido observados en situaciones amigables.  El biólogo Michael Ghiglieri, pacientemente esperando unos chimpacés en una selva tropical de Tanzania, se quedó atónito cuando el primer chimpancé llegó en la compañía de un babuino varón adulto (p 80).</p>
<p><strong>3. LA LAMENTACION Y LA TRISTEZA</strong> Dos delfines de tipo &#8216;kiko&#8217; en un parque marino en Hawai, Kiko y Hoku, convivieron durante años, a menudo tocándose las aletas mientras nadaban en su tanque.  Cuando de repente se murió Kiko, Hoku nadaba lentamente en círculos, con los ojos bien cerrados &#8216;como si no quisiera mirar el mundo que ya no contuviera a Kiko&#8217;, escribió la entrenadora Karen Pryor. [Al darle otra compañera, Kolohi, que copió los mismos movimientos que Kiko, Hoku finalmente abrió los ojos y comió de nuevo](p 94).</p>
<p><strong>4.  LOS CELOS</strong> Las orcas muestran celos durante el período de procreación.  En un oceanario de California, se guardaban tres orcas, dos hembras y un varón.  Cuando Nepo, el varón, alcanzó la madurez sexual, demostró una preferencia fuerte para Yaka.  La otra hembra, Kianu, interrumpía constantemente su procreación saltando fuera del agua y cayendo sobre ellos.  Finalmente, atacó a Yaka durante una demostración pública (p 151).</p>
<p><strong>5. LA ALEGRIA</strong> Se dice que los gorilas felices cantan.  El biólogo Ian Redmond informaa que emiten un ruido -algo entre el llanto de un perro y el canto de un humano- cuando están alegres (p 112).</p>
<p><strong>6. EL AMOR</strong> Los coyotes serían unos símbolos igualmente buenos de la devoción, puesto que forman parejas duraderas.  Las parejas de coyotes observadas por Hope Ryden se acurrucaban, cazaban juntos los ratones, se saludaban con movimientos elaborados de la cola, se lamían y cantaban en dúo.  Ryden describe la procreación de unos coyotes inmediatamente después de aullar juntos.  Luego, la hembra tocó al varón con la pata y le lamió la cara.  Después se acurrucaron.  Se parece mucho al amor romántico (p 88).</p>
<p><strong>7. PESADILLAS</strong> De un &#8220;orfanato&#8221; de elefantes keniano llega un informe sobre los jóvenes elefantes africanos que han visto la matanza de sus familias por los cazadores furtivos, y vieron el robo de los colmillos de los cadáveres.  Estos animales jóvenes se despertaban gritando durante la noche (p 45).</p>
<p><strong>8. EL DOLOR </strong> &#8220;Puesto que los peces tienen cerebro, un sistema nervioso central y receptores de dolor, pueden sentir el dolor exactamente como los gatos, los perros, y los humanos.  Justamente porque no pueden gritar no quiere decir que no sienten el dolor&#8221; (Newkirk; p 16).</p>
<p><strong>9. LA VERGUENZA</strong> La esencia de la vergüenza es el sentimiento desagradable de que uno aparece mal (débil, estúpido, sucio, incapacitado, o inadecuado) y el temor de aparecer así.  En un oceanario, una marsopa, Wela, fue entrenada para dar saltos fuera del agua y quitarle pescado de la mano a la entrenadora. [Un día, la entrenadora Karen Pryor se distrajo y se le olvidó soltar el pescado y la marsopa por casualidad le mordió la mano a Pryor.  Wela, pareciendo 'sumamente avergonzada', fue al fondo del tanque, puso su hocico en el rincón, y no salió hasta que Pryor entró en el tanque, la acarició y la calmó (p 183).</p>
<p>Esta idea de que los animales tienen sentimientos cae bajo el término antropomorfismo.  El antropomorfismo se interpreta generalmente por los científicos como demasiado sentimental.  Se ve como percepciones predispuestas de los individuos que se relacionan emocionalmente con sus animales caseros.  Por muchos años, cualquier consideración de la consciencia animal se disuadía por la acusación de ser antropomorfa. Pero el cargo del antropomorfismo se ha ampliado para incluir aún la inferencia más tentativa del tipo más simple de pensamientos conscientes de los animales.  Cuano se examinan cuidadosamente tales cargos de antropomorfismo, resulta que envuelven la asunción implícita que cuando se sugiere que cualquier cosa que un animal haga, o piense, realmente es una característica humana(Griffin; pp 10,15,24).</p>
<p>Esto no obstante, debe considerarse no científico el hecho de no examinar seriamente la posibilidad de que muchos animales sí tienen ciertas cualidades que se han reservado exclusivamente para los humanos.  Otra prueba del antropomorfismo es que los animales son más que objetos; ellos de hecho piensan, comunican, y tienen una mente.  "Un animal puede ser consciente de algunas partes de su propio comportamiento - por ejemplo, del acto de comer alimentos o de huir de un depredador.  Esto sería un caso especial de consciencia animal.  Pero tal animal quizás no podría pensar que él mismo comía o huía.  Si fuera así, sería capaz de la consciencia de su propio comportamiento, pero no de la consciencia refexiva de que él mismo fue el actor.  Pero los animales ciertamente parecen formar por lo menos unos planes simples para lograr lo que quieren.  Gran parte de su comportamiento aprendido se basa en un tipo de representación adquirida que modela un aspecto importante de su mundo exterior.</p>
<p>Aún otro ejemplo es que los animales usan el conocimiento cognoscitivo; o sea, razonan y luego examinan las consecuencias de sus acciones.  Un ejemplo del mundo salvaje es que el antílope necesita huir del leopardo cazador o morirá.  El 27 de octubre de 1995, El Parque Zoológico Nacional del Smithsonian Institution en Washington D.C., presentó una exposición que se llamaba "Think Tank" (el tanque de pensar).  Con demostraciones con animales vivos y explicaciones escritas sobre el aprendizaje y el pensamiento, el zoológico trataba de insistir en que otros animales, no sólo los humanos, llevan unas vidas cognoscitivamente complejas.  A causa de esto, merecen ciertos derechos y definitivamente merecen la conservación.  "Los chimpancés construyen herramientas, las hormigas viven en sistemas sociales jerarquizados, y los monos son expertos en la manipulación social.  Exactamente como nosotros [los humanos], piensan, razonan, planean lo que van a hacer, [y] resuelven las dificultades.  Y por eso, merecen el respeto.  El objetivo tácito es que las personas aprecien la riqueza cognoscitiva de esos animales para que tengan ganas de conservarlos&#8221; (Small; p 26).</p>
<p>Un ejemplo de la riqueza cognoscitiva se ve con Ruby, el elefante que pinta de Phoenix, Arizona.  Ruby es un elefante asiático y es muy popular.  Se dice que Ruby escoge los colores que usa basándose en lo que la rodea y con un propósito definido.  También se dice que sabe exactamente qué colores ha escogido.  Un ejemplo es que un día, la hija de un guardián del zoológico visitó a Ruby, y llevaba un sueter amarillo, rosado, y azul claro.  Ese día, Ruby pintó con el amarillo, el rosado, y el azul claro.  Otro ejemplo es que otro día, un hombre se desmayó durante su exhibición.  Llegaron los auxiliares en medecina que llevaban uniformes azules y estuvieron en un camión de bomberos que tuvo unas brillantes luces amarillas y anaranjadas.  Más tarde, Ruby pintó con rojo, amarillo, anaranjado, y turquesa (el color más aproximado al azul de aquel día).  Que sea la coincidencia o que sean los pensamientos cognoscitivos, las pinturas demuestran una visión de por qué los animales son más que meros objetos.</p>
<p>Las películas y dibujos animados infantiles son la manera más obvia de ver el antropomorfismo en nuestra cultura.  En la película de Walt Disney que se llama &#8220;Bednobs and Broomsticks&#8221;, vemos un ejemplo modelo.  En su tentativa de encontrar las palabras mágicas del hechizo de la &#8220;Locomoción Sustitutoria&#8221;, los cinco personajes principales deben viajar a la Isla de Nabumbú.  Cuando los personajes llegan a la isla, están en la laguna.  El primer &#8220;animal&#8221; con que se encuentran es el Sr. Bacalao, que los saluda con su sombrero, corbata de lazo, camisa, chaleco, cigarillo, anteojos y bastón.  Otro ejemplo queda en la película de Disney &#8220;El Rey León&#8221;.  Durante el coro de &#8220;Can You Feel the Love Tonight,&#8221; Simba y Nala se enamoran.  Después de perseguirse entre las cataratas y los árboles de la jungla, Nala le da a Simba una mirada de &#8220;amor&#8221;, y lo lame (la manera de los leones de besar).  Aunque la canción crea el ambiente romántico, no hay duda de que se expresan el amor el uno al otro.</p>
<p>Una opinión opuesta al antropomorfismo es el antropocentrismo.  El antropocentrismo se define como la consideración de los humanos como la entidad más importante en el universo, y le da al hombre todos los derechos y ninguno a la naturaleza, tampoco a los animales.  ¿Por qué? &#8220;La prueba es que no hablan, ni siquiera la urraca y el perico que tienen la habilidad y los órganos para lograrlo.  Sus palabras, cuando las pronuncian imitan los sonidos que oyen, no son una lengua formada sino un producto mecánico sin alma ni significado&#8221; (Ferry; p 21).</p>
<p>Este es un ejemplo de especicismo, que es un &#8220;prejuicio o actitud en favor de los intereses de los miembros de su propia especie y contra los de los miembros de otra especie&#8221; (Ferry; p32).  Se puede mirar esto con la ecología. La ecología superficial y la profunda, términos creados por el filósofo noruego Arne Naess en 1972, investigan el especicismo de una manera más amplia.  Según el Sr. Naess, en la ecología superficial se usan soluciones fáciles a la contaminación y al agotamiento de los recursos naturales.  Es antropocéntrico porque mete a los humanos sobre o afuera de la naturaleza como la fuente de todo valor, totalmente separados.  La ecología profunda, de otro lado, no separa a los humanos de su medio ambiente natural.  La ecología profunda requiere un cambio de las ideas básicas de la civilización para que la naturaleza sea respetada como valiosa en sí misma y también como una parte de la actividad humana. También dice que los humanos son un hilo en la red de la vida.  El ecólogo se da cuenta de que cada especie y cada ecosistema completo tienen derecho a existir, a florecer en una simbiosis no diluida, a desenvolverse libremente incluso de las mejores intenciones del hombre (Unger).</p>
<p>Una cosa que creo que trata de seguir el ejemplo del ecólogo profundo es el compromiso del vegetarianismo.  La gente que principalmente ingieren verduras, pero no creen en la ingestión de ciertos tipos de alimentos, se clasifican generalmente como vegetarianos.  Es una apelativo inexacto, porque hay tipos diferentes de vegetarianos.  Las razones de por qué convertirse al vegetarianismo varían desde &#8220;los animales tienen ojos/sentimientos para el dolor&#8221; hasta las razones morales, éticas y de salud.  Durante mi tentativa de recoger las razones de por qué la gente se convierten al vegetarianismo, una carta me llegó de un grupo australiano llamado &#8220;Salud Vegetariana y Natural.&#8221;  De los ocho socios que estuvieron en la junta el día que llegó mi carta, cinco respondieron que la conversión se debió a la salud.  Los otros tres dijeron que fue a causa de su amor y preocupación por los animales.</p>
<p>&#8230;. &#8220;Es un hecho poco conocido que todas las religiones del mundo tienen como parte de sus leyes y tradiciones, enseñanzas que ordenan la protección del medio ambiente, el respeto por la naturaleza y la vida salvaje, y simpatía hacia los animales&#8221; (Hoyt, p3).  Ecológicamente, la Biblia propone claramente un entusiasmo por la vida -por la creación de Dios- que es la responsabilidad de los humanos de cuidar.  Enseña que si destruimos la naturaleza, destruimos la obra de Dios.  Un ejemplo histórico es el de las nutrias de mar.  En cierto momento de la historia, se mataba a las nutrias por sus bellas pieles.  Pero cuando uno viaja al Monterey Bay Aquarium o a Sea World y ve esta nutria tan mona y adorable, nadando frenéticamente, usando las &#8220;manos&#8221; (durante la ingestión de su comida), uno se pregunta cómo alguien podría dañar a un animal tan precioso.</p>
<p>Y ahora las vacas.  Se sientan o se levantan durante todo el día, no haciendo nada sino rumiar y mugir.  No son adorables ni preciosas.  Se ven como una fuente de ropa (el cuero) y una fuente de comida (la carne y la leche).  En este lado está la industria de la alimentación.  Upton Sinclair, en su libro famoso sobre el socialismo, &#8220;The Jungle&#8221;, escribió sobre los horrores de un matadero y los aspectos de una sociedad no vegetariana:  Hay más de una milla cuadrada de espacio dentro del matadero y más de la mitad está ocupada por las jaulas de ganado vacuno; al norte y al sur, hasta el horizonte, hay un &#8220;mar&#8221; de jaulas.  Y todas estaban llenas..  Ganado de todos tipos: rojo, negro, blanco, y amarillo; ganado viejo y joven; vacas de leche y grandes bueyes de Tejas. El sonido de ellas allí era como el de todos los corrales del universo  (p 36).</p>
<p>Había más de 250 millas de carriles en el matadero, continuó su guía.  Traían unas 10.000 cabezas de ganado cada día, y otras tantas ovejas -lo que significaba unos 8 o 10 millones de criaturas vivas convertidas en alimento cada año (p 37).</p>
<p>[El cerdo tenía cadenas en las piernas].  De repente, se abalanzaba sobre él, agarrándole la pierna.  La máquina agarraba el cadáver del cerdo del suelo y después lo ponía en el segundo nivel, pasando por una máquina maravillosa con muchos raspadores que se ajustaban al tamaño y a la forma del animal y lo echaba por el otro lado con casi todo su pelo afeitado.  Luego, pendiendo de otra máquina, daba un paseo sobre un carro, ahora pasando por dos líneas de hombres, quienes estaban sentados en una plataforma elevada, cada uno haciéndole su trabajo específico al animal muerto cuando pasaba.  Uno rasgaba el exterior de una pierna, el otro el interior de la misma.  Con un golpe rápido y preciso le cortaba el cuello; con dos golpes más lo degollaba, cayendo la cabeza al suelo y desapareciendo en un hueco.  Aún otro hacía una larga incisión;  el segundo abría el cuerpo más anchamente; un tercero, con una sierra, le cortaba el esternón; el cuarto le aflojaba las entrañas; el quinto se las quitaba.  Había hombres para rasgar cada lado y otros para rasgar el lomo; había hombres para limpiar adentro, para revolverlo y limpiar todo el cuerpo (pp40-41).</p>
<p>El Sr. Sinclair desenmascaró grandes escándalos que hicieron que la gente clamara por la reforma y empujaron a la formación de uniones y de reglamentos gubernamentales.  &#8220;The Jungle&#8221; ayudó a impulsar la legislación del &#8220;Pure Food and Drug Bill&#8221; de un comité de la Casa Legislativa y a forzar al Presidente Theodore Roosevelt para que tomara acción definitiva.  Al mismo tiempo, un &#8220;Beef Inspection Act&#8221; (Acto de Inspección de Carne de Res) apareció ante el Senado, con la aprobación de Roosevelt.  Seis meses después de la publicación de &#8220;The Jungle&#8221;, se pasaron estos proyectos de ley.  Después de que aseguararon que la carne que los humanos consumieran estuviera sana, la cuestión de la matanza de las vacas y los cerdos apareció.  ¿No tienen los animales el derecho de vivir?</p>
<p>La aparición de la defensa de los derechos de los animales, además de la discusión del tema de los derechos animales, indican el principio de una desviación de paradigma.  Los derechos animales se definen como <em>&#8220;la filosofía de permitir a los animales no humanos tener los derechos más básicos que toda criatura consciente quiere: la libertad de vivir una vida natural libre de la explotación humana, el dolor y sufrimiento innecesarios y la muerte prematura&#8221; (folleto del Vegetarian Times).<em> </em></em></p>
<p><em><em><img src="http://www.euroveg.eu/evu/english/news/news973/13chcken.gif" alt="cartoon chickens" width="330" height="404" /></em></em></p>
<p><em><em>Los derechos animales incluyen:  1. El derecho de gozar sus vidas según lo que se llama su naturaleza básica. 2. El derecho a la buena salud, la dieta correcta, y atención médica. 3. El derecho a la comodidad y a evitar el dolor. 4. El derecho a una muerte compasiva. 5. El derecho a la superviviencia puesto que matamos animales innecesariamente (Dolan; pp21-22). (Dolan; pp 21-22). </em></em></p>
<p><em><em>Aunque los animales expresan los sentimientos, una característica humana, su destino todavía está en nuestras manos, puesto que los humanos piensan que son superiores a los animales, se los ven como seres inferiores.  A causa de esta idea básica, los animales no humanos han sido tratados como un medio de transporte, de diversión y deporte, como sujetos de experimentación, y como seres domesticados.  Mientras que hay muchas &#8220;mascotas&#8221; domesticadas bien amadas, y les dan a sus &#8220;dueños&#8221; el compañerismo, el amor y la fidelidad, hay otras que están solas en el mundo y tienen que defenderse del abandono y de la crueldad. </em></em></p>
<p><em><em>La cuestión respecto a los derechos animales es que tienen sistemas nerviosos y pueden sufrir exactamente como los humanos; por consiguiente, no es correcto que los humanos los utilicen para los experimentos, la comida, y la ropa.  La cuestión en contra de los derechos animales es que &#8220;mientras que los humanos tienen la obligación de tratar los animales de una manera compasiva, los animales no pueden tener derechos.  Otorgar un derecho a un ser cualquiera depende de que dicho ser acepte las reglas de la sociedad.</em></em></p>
<p><em><em>Los animales no tienen ninguna concepción de la moralidad y no reconocen los derechos de los demás:  los animales no pueden responder a las cuestiones morales.  La gente que está relacionada con el moviemiento de derechos animales consideran la vida de un gato, un pero, una gallina o un cerdo igual a la vida de un humano.  A menos que uno esté preparado para adoptar un antropomorfismo bastante severo con respeto a los animales, éstos no pueden tener ningún derecho&#8221; (Bender; p23)</em></em></p>
<p><em><em>¿Son más importantes las necesidades de los humanos?  Cuando se enfrenta con la elección de salvar una vida humana y la de un animal, la mayoría escogerían la humana.  Vimos este concepto con las grandes inundaciones en California de 1996 &#8211; 1997.  Cada día, hubo informes de mascotas y ganado perdidos que fueron encontraron vivos.  Las poblaciones humanas se enfrentan con amenazas de escaseces de comida y la necesidad de curación de enfermedades mortales, así que esto justifica el uso de los animales para satisfacer estas necesidades.  Pero mientras que unos ven estas razones como aceptables, hay otros que no piensan así.  Los animales tienen un derecho a la vida exactamente como los humanos.  &#8220;La moralidad humana debe extenderse a respetar los derechos de los animales no humanos.  Los animales son las víctimas de un sistema de esclavitud propagado por los humanos (Bender; p42).</em></em></p>
<p><em><em>Como uno puede ver en los ejemplos ya mencionados en este informe, los animales son más que meros objetos.  El nuevo paradigma es que la gente se está haciendo más consciente de sus acciones.  &#8220;People for the Ethical Treatment of Animals&#8221; (P.E.T.A.) (Personas por el Trato Ético de los Animales) y otras organizaciones han promovido la concienciación para que la gente se dé cuenta de las atrocidades que tienen lugar, como los peligros de la industria de pieles que benefician a los humanos.  Aunque el objetivo de este informe no es convencer a uno de convertirse al vegetarianismo o de antropomorfizar la próxima hamburguesa o chuleta que coma, sí quiere despertar la consciencia y espera que el lector piense seriamente en la conservación de los animales.</em></em></p>
<p><em><em>Los animales no son objetos, sino criaturas que comparten este planeta con nosotros.  Sin ellos, nuestra especie moriría, junto con el planeta mismo.  En fin, hay un punto fundamental e importante que hay que entender y aceptar si queremos salvar a los animales salvajes.  Además de las razones prácticas y ecológicas de la conservación de especies, nosotros los humanos debemos aprender a apreciar los animales por su valor inherente, a respetar sus derechos innatos de existir, y a tener una preocupación compasiva hacia el sufrimiento de animales individuales tanto como la superviviencia de las especies enteras.  El mensaje principal es que los humanos necesitan mirar hacia atrás en la historia y conservar todas las especies, no sólo las que sean útiles para la felicidad y necesidades humanas.</em></em></p>
<address> <em><em>Alexandra E. Brichacek<br />
17468 Via La Jolla<br />
San Rorenzo<br />
California 94580<br />
EE.UU</em></em><em><em>Correo electrónico: <a href="mailto:arinebil@hotmail.com">arinebil@hotmail.com</a></em></em> </address>
<p><em><em>Traducido por Doug Duea &#8211; <a href="mailto:dduea@swbell.net">dduea@swbell.net</a> </em></em></p>
<p><em><em><span style="font-family:Helvetica,Arial;">© <a href="mailto:evu@ivu.org">European Vegetarian Union</a> &#8211; <a href="http://www.ivu.org/evu">http://www.ivu.org/evu</a></span> </em></em></p>
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